¿Qué ha pasado?
Durante mucho tiempo, la videoseguridad se consideró principalmente un centro de costes: las cámaras graban y, en caso de emergencia, alguien revisa horas de material de video. Con el uso de Smart Analytics, esta percepción está cambiando radicalmente. Los sistemas modernos detectan anomalías de forma autónoma, notifican incidentes en tiempo real y, además, proporcionan datos que también pueden utilizarse para los procesos operativos. En la revista Protector, tres expertos del sector opinan al respecto: Josua Braun, Chief Revenue Officer de Dallmeier, el Dr. Falk Herrmann, director general de Funkwerk Security Solutions GmbH y miembro del consejo de administración de Funkwerk AG, y Dana Keren, VP Products Analytics en Milestone Systems. El eje central de sus valoraciones es la pregunta de cuándo el uso del análisis de video basado en IA resulta realmente rentable desde el punto de vista económico y cómo puede medirse este beneficio.
Los detalles
Josua Braun, de Dallmeier, describe una evolución desde la "inversión obligatoria" hacia el "impulsor de negocio" (business enabler). Una ventaja esencial reside en el alivio de carga para el personal de seguridad, ya que los eventos relevantes pueden detectarse, clasificarse y mostrarse de forma automatizada para su evaluación. Él ve un potencial especialmente grande cuando los datos de video se utilizan para optimizar procesos operativos, por ejemplo mediante el análisis de flujos de personas, niveles de ocupación, tiempos de espera y permanencia, o la identificación de cuellos de botella y procesos ineficientes. Según Braun, también los recorridos, el aprovechamiento de superficies y el cumplimiento de pasos de proceso definidos pueden evaluarse con base en datos, proporcionando información valiosa para la planificación de personal y la optimización operativa.
El Dr. Falk Herrmann, de Funkwerk, subraya que el Smart Analytics convierte los datos de video en información relevante: los eventos se detectan y priorizan de forma automatizada, lo que reduce las falsas alarmas y el esfuerzo de revisión, alivia al personal y acelera las respuestas. Sin embargo, según su valoración, el ROI va más allá de las simples ganancias de eficiencia. Si las situaciones críticas se detectan antes, se pueden limitar los daños y las interrupciones operativas, aumentando así la disponibilidad, un aspecto que, según Herrmann, contribuye especialmente a la resiliencia en la industria y las infraestructuras críticas. Él ve la mayor palanca en la integración: cuando el análisis de video se vincula con otros sistemas de seguridad, los eventos pueden evaluarse en contexto y los procesos de seguridad pueden mejorarse de forma específica. El valor económico reside, por tanto, menos en la función individual de análisis que en la mejora del proceso global. Lo decisivo es el caso de uso concreto, la integración en los flujos de trabajo operativos y una arquitectura de sistema fiable y ciberseguro.
Dana Keren, de Milestone Systems, clasifica la evolución de forma similar: anteriormente, el enfoque principal era documentar incidentes o evitar daños. Hoy en día, gracias a las tecnologías inteligentes, surge un beneficio adicional, ya que los sistemas de video pueden apoyar activamente los procesos operativos. Los análisis inteligentes detectan automáticamente los eventos relevantes, reducen el esfuerzo de revisión manual y disminuyen las falsas alarmas. Al mismo tiempo, es posible analizar los flujos de visitantes y tráfico, los niveles de ocupación o los cuellos de botella, y gestionar los procesos de forma más específica. Según la valoración de Keren, el ROI ya no se mide únicamente en términos de beneficios de seguridad, sino que se determina según el caso de uso concreto: el valor añadido se vuelve económicamente medible cuando la tecnología ayuda a resolver un problema, a utilizar los recursos de forma más eficiente o a tomar decisiones basadas en mejores datos.
Contextualización
Las valoraciones de los tres expertos muestran una tendencia común: la videoseguridad está pasando, cada vez más, de ser una mera medida de cumplimiento normativo y protección a convertirse en una herramienta económicamente eficaz para las empresas. Para los operadores de infraestructuras de seguridad, esto supone un cambio de paradigma en la evaluación de las inversiones. Mientras que antes la pregunta principal era si un sistema funcionaba de forma fiable en caso de siniestro, ahora el foco se traslada a qué beneficio operativo adicional aporta un sistema en el día a día. Esto afecta tanto a pequeñas empresas que, por ejemplo, desean analizar los flujos de clientes en el comercio minorista, como a grandes empresas industriales y operadores de infraestructuras críticas, donde la detección temprana de situaciones críticas tiene un impacto directo en la resiliencia y la seguridad operativa.
Consejos prácticos
- Antes de invertir en Smart Analytics, debe definirse claramente el caso de uso concreto; según Dana Keren, precisamente este caso de uso es decisivo para lograr un ROI medible.
- Las empresas deberían examinar en qué puntos el análisis de video reduce el esfuerzo, mejora los procesos o proporciona información adicional económicamente aprovechable, tal como recomienda Josua Braun.
- Debe tenerse en cuenta la integración del análisis de video con otros sistemas de seguridad, ya que, según el Dr. Falk Herrmann, ahí reside la mayor palanca económica.
- Una arquitectura de sistema fiable y ciberseguro es, según Herrmann, un requisito fundamental para que el análisis genere realmente un ROI.
- La integración de las funciones de análisis en los flujos de trabajo operativos existentes debe planificarse desde el principio, en lugar de introducir la tecnología de forma aislada.
Perspectivas
Las declaraciones de los tres expertos sugieren que la valoración de las soluciones de videoseguridad en las empresas seguirá evolucionando: dejará de ser una mera inversión en seguridad para convertirse en un componente de la gestión operativa empresarial. En este contexto, será decisivo lo bien que el análisis de video pueda integrarse en los procesos existentes, las infraestructuras de TI y otros sistemas de seguridad. Para las empresas que invierten en estas tecnologías, la cuestión del caso de uso concreto y de una arquitectura de sistema segura seguirá estando, previsiblemente, en el centro de atención, con el fin de poder materializar realmente el beneficio económico del Smart Analytics.