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Importante Policía y criminalidad Puntuación: 8/10

PMK 2025: La BKA registra un máximo histórico de criminalidad política

La BKA registra para 2025 un nuevo máximo histórico de delitos con motivación política, con un aumento drástico de la violencia de izquierda y los delitos de odio en internet.

¿Qué ha ocurrido?

La Oficina Federal de Investigación Criminal de Alemania (BKA) ha presentado las cifras de criminalidad políticamente motivada (PMK) correspondientes a 2025, y marcan un máximo histórico desde la introducción de esta estadística en 2001. En total se registraron 85.837 delitos con motivación política, un aumento de aproximadamente un 2 por ciento respecto al año anterior. Ya en 2024 se había superado por primera vez el umbral de los 80.000 casos. También aumentaron los delitos violentos en este ámbito: con 4.156 hechos, su número creció en torno a un 1,2 por ciento.

Especialmente llamativo es el incremento en el ámbito de la PMK de izquierda, mientras que el extremismo de derecha sigue siendo, en términos numéricos, el mayor grupo de casos. Además, la BKA constata un nivel persistentemente alto de delitos de odio en internet.

Los detalles

Según la BKA, el aumento general de las cifras de PMK en 2025 se debe sobre todo a la evolución en el ámbito de la PMK de izquierda: aquí los delitos registrados aumentaron más de un 35 por ciento, hasta los 13.490 hechos (2024: 9.971). El incremento es aún más pronunciado en los delitos violentos, que crecieron más de un 42 por ciento, hasta los 1.087 casos (2024: 762).

El ámbito fenomenológico de la PMK de derecha sigue siendo, con 42.544 delitos —en torno a la mitad de todos los hechos registrados—, la categoría con el mayor número de casos con diferencia, aunque la cifra total muestra un ligero descenso (2024: 42.788). Sin embargo, los delitos violentos en este ámbito aumentaron más de un 7 por ciento.

En el ámbito de los delitos de odio se registraron 22.159 casos (2024: 21.773), un nivel que se mantiene alto. Casi un tercio de estos delitos se cometió en internet. El número constantemente elevado de delitos xenófobos (2025: 19.484; 2024: 19.481) sigue siendo el principal factor impulsor, y el 73,7 por ciento de estos delitos se atribuyó al ámbito de la PMK de derecha. Los delitos antisemitas aumentaron un 5,0 por ciento, hasta los 6.548 casos, de los cuales el 47,2 por ciento está relacionado con el conflicto de Oriente Próximo.

También aumentó la hostilidad dirigida contra grupos específicos: los delitos misóginos crecieron un 46,8 por ciento, hasta los 819 casos (2024: 558), alcanzando así un nuevo máximo histórico. Los delitos contra personas LGTBIQ+ aumentaron un 12,8 por ciento, hasta los 2.377 casos, prolongando así una tendencia de varios años.

Los delitos contra cargos públicos y representantes electos descendieron ligeramente, hasta los 5.797 casos (2024: 6.059), aunque se mantienen en un nivel alto. El Monitoreo Municipal (KoMo) que acompaña este informe de la BKA muestra además que cabe suponer un elevado número de casos no denunciados de hostilidad contra funcionarios públicos. Los delitos contra la policía aumentaron un 4,7 por ciento, hasta los 5.144 casos, de los cuales aproximadamente un tercio corresponde al ámbito de la PMK de izquierda. Los delitos violentos contra agentes de policía dentro del espectro de izquierda aumentaron en torno a un 45 por ciento, hasta los 535 casos.

Valoración

El ministro federal del Interior, Alexander Dobrindt, valora estas cifras como expresión de una amenaza creciente procedente de varios frentes: tanto en el espectro de izquierda como en el de derecha aumentan claramente los delitos violentos. Señala que la escena de izquierda, con un incremento del 42 por ciento en delitos violentos, representa una amenaza creciente, mientras que la gran mayoría de los delitos siguen siendo cometidos por autores de derecha y de extrema derecha, por lo que, según Dobrindt, el extremismo de derecha sigue siendo el mayor peligro actual.

El presidente de la BKA, Holger Münch, señala a las redes sociales como un motor esencial de la polarización social. A través de ellas se difunden odio, incitación y propaganda, lo que acelera los procesos de radicalización y, en el peor de los casos, desemboca en delitos graves en el espacio físico. Al mismo tiempo, Münch advierte de una amenaza externa cada vez más intensa a través de ciberataques, espionaje, sabotaje y actividades de terrorismo de Estado.

Para el sector de la seguridad y los operadores de instalaciones públicas y municipales, estas tendencias son relevantes, ya que muestran un aumento de la disposición a la violencia contra representantes del Estado, instituciones y grupos sociales. Esto afecta no solo a funcionarios públicos y a la policía, sino también a instalaciones vinculadas a las líneas de conflicto social.

Consejos prácticos

  • Los municipios y las instituciones públicas deberían aprovechar los resultados del Monitoreo Municipal (KoMo) como motivo para revisar los conceptos de seguridad existentes para funcionarios públicos y edificios administrativos.
  • Dado el elevado número de casos no denunciados de hostilidad contra funcionarios públicos, se recomienda un registro y notificación sistemáticos de los incidentes, con el fin de poder evaluar de forma realista las situaciones de riesgo.
  • Los operadores de instalaciones con afluencia de público deberían tener en cuenta el aumento de los delitos contra personas LGTBIQ+ y misóginos en sus evaluaciones de riesgo, especialmente en eventos con una relevancia social correspondiente.
  • Dado que una parte considerable de los delitos de odio tiene lugar en internet, las organizaciones deberían incluir también los canales de comunicación digitales en su monitoreo de seguridad.

Perspectivas

La BKA anuncia que seguirá de cerca la evolución de la criminalidad y que reforzará sus propias capacidades de investigación y las de las unidades centrales. El ministro federal del Interior, Dobrindt, subrayó que el Gobierno federal se opone a cualquier forma de extremismo y que quiere seguir ampliando los instrumentos contra las amenazas extremistas. Ante el aumento paralelo de la amenaza derivada de ciberataques, espionaje y sabotaje, cabe esperar que las autoridades de seguridad sigan adaptando sus capacidades tanto en el espacio físico como en el digital. Para el sector de la seguridad, esto probablemente implicará que, en el futuro, los conceptos de protección deberán abordar de forma conjunta ambas dimensiones: la seguridad física y la prevención digital.