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Importante Ciberseguridad Puntuación: 8/10

Seguridad OT: detectar y cerrar 7 vulnerabilidades críticas en instalaciones industriales

Los ciberataques a instalaciones industriales aumentan. NTT Data identifica siete vías de ataque principales, desde sistemas sin parchear hasta cadenas de suministro inseguras.

¿Qué ha ocurrido? Un panorama de amenazas creciente para las instalaciones industriales

La conexión en red de las instalaciones de producción e industriales ha ampliado considerablemente la superficie de ataque para los ciberataques. NTT Data, proveedor de servicios de IA, negocio digital y tecnología, advierte de la necesidad urgente de actuar para protegerse frente a interrupciones y caídas causadas por ciberataques. La tecnología operativa (OT), hasta ahora estrictamente aislada, está expuesta a los ciberpeligros conocidos del mundo de la TI y se revela extremadamente vulnerable.

Los ciberdelincuentes aprovechan estas debilidades de forma selectiva para perseguir tres objetivos principales: paralizar sistemas importantes para exigir rescates mediante ransomware, robar propiedad intelectual para la piratería de productos y realizar sabotajes dirigidos para dañar a las empresas.

Los detalles: siete vías de ataque críticas identificadas

Los expertos de NTT Data han identificado siete puertas de entrada principales para los ciberataques contra los sistemas OT:

1. Vulnerabilidades sin parchear en sistemas antiguos

Los sistemas OT están concebidos para un funcionamiento prolongado y con frecuencia llevan ya diez años o más en uso. Para estos sistemas apenas existen actualizaciones y parches, o directamente ya no los hay. En parte, las empresas renuncian conscientemente a las actualizaciones disponibles para no afectar a los procesos de producción.

2. Funciones de seguridad insuficientes

Muchos sistemas antiguos utilizan protocolos e interfaces obsoletos, mecanismos de autenticación débiles y transmisiones de datos sin cifrar. También los nuevos dispositivos IoT carecen a menudo de mecanismos de seguridad suficientes. El problema: en ambos tipos de sistemas no suele ser posible instalar soluciones de seguridad de endpoint.

3. Accesos remotos mal protegidos

Muchos sistemas OT se mantienen de forma remota, por equipos internos o por proveedores externos. A menudo estos accesos utilizan contraseñas por defecto o contraseñas compartidas por varias personas. Con frecuencia faltan mecanismos de seguridad robustos como la autenticación multifactor, los controles de acceso basados en roles y la grabación de sesiones.

4. Credenciales robadas procedentes de la dark web

En la dark web se comercia con credenciales robadas por cientos de miles. Para los ataques dirigidos, los ciberdelincuentes utilizan malware como los infostealers, que capturan las contraseñas al teclearlas, o recurren al phishing y la ingeniería social. Gracias a la IA, las falsificaciones resultan hoy extremadamente convincentes.

5. Falta de segmentación de la red

Sin dividir la red en distintas zonas con tráfico de datos controlado, los atacantes pueden aprovechar el «movimiento lateral». Así, incluso un ordenador de oficina de administración puede servir de trampolín hacia la OT y poner en peligro toda la tecnología operativa.

6. Cadenas de suministro inseguras

Los entornos OT se componen de sistemas complejos de distintos proveedores de hardware, especialistas en software e integradores de sistemas. Los ciberdelincuentes comprometen a estos proveedores para hacer pie simultáneamente en varias empresas. El ejemplo de SolarWinds mostró las amplias consecuencias de estos ataques a la cadena de suministro.

7. Sobrecarga de sistemas mediante DDoS

Los ataques DDoS no solo sirven para la extorsión mediante la sobrecarga de sistemas, sino a menudo también como maniobra de distracción o para paralizar los sistemas de seguridad y poder penetrar sin ser detectados.

Contexto: por qué aumenta la amenaza

Christian Koch, Senior Vice President de Ciberseguridad IT/OT en NTT Data DACH, subraya: «La seguridad OT no es un extra, sino una obligación, porque con la digitalización crece la superficie de ataque y el número de ataques a las empresas industriales alcanza año tras año nuevos máximos».

La política ha reaccionado: la UE y el Gobierno federal obligan a las empresas industriales, mediante la directiva NIS, el Cyber Resilience Act, el Reglamento de Máquinas y la ley de seguridad informática, a adoptar amplias medidas de seguridad. La industria figura entre los sectores más atacados debido a sus numerosas infraestructuras mal protegidas y al enorme potencial de daño.

Consejos prácticos: bases para una protección eficaz

Según NTT Data, las empresas deben lograr en primer lugar una visibilidad completa dentro de todo su entorno OT. Solo así pueden determinar los riesgos y desarrollar un concepto de seguridad adecuado.

Entre las medidas básicas recomendadas figuran:

  • Segmentación de la red para contener los movimientos laterales
  • Gestión de parches para las actualizaciones de seguridad disponibles
  • Accesos remotos seguros con autenticación multifactor
  • Controles de acceso basados en roles
  • Grabación de sesiones para garantizar la trazabilidad

Merecen especial atención los accesos de proveedores realizados mediante VPN, routers LTE o sistemas similares a TeamViewer. Suelen ser fuentes de riesgo que se pasan por alto y que deben protegerse de forma sistemática.

Perspectivas: los requisitos regulatorios aumentan

Los requisitos regulatorios seguirán endureciéndose. Las empresas deben prepararse para exigencias de cumplimiento amplias que van más allá de los estándares de seguridad actuales. La combinación de la directiva NIS, el Cyber Resilience Act y la ley de seguridad informática exige planteamientos estructurados en materia de seguridad OT.

Al mismo tiempo, los métodos de ataque siguen evolucionando. Los ataques asistidos por IA se vuelven más sofisticados y difíciles de detectar. Las empresas no deberían, por tanto, limitarse a implantar medidas de seguridad reactivas, sino establecer una detección y defensa proactivas frente a las amenazas.

La conectividad seguirá aumentando, lo que crea superficies de ataque adicionales. Solo las empresas que traten la seguridad OT como una prioridad estratégica e inviertan de forma continua en medidas de seguridad seguirán siendo competitivas a largo plazo y podrán cumplir los requisitos regulatorios.